El otro día estaban Alex y unos amiguitos suyos dando de comer a las cabras por fuera del corral y me suele entrar algo de ansiedad porque hay un pequeño muro justo detrás que hace que desconfíe bastante en dejar a los niños solos jugando en esa zona, así que hoy mismo hemos construido una valla de seguridad. De material hemos utilizado las ramas que van saliendo del corral (¡tenemos un montón!) y hay que ir usándolas en algo, sino se nos va a descontrolar toda la zona. Ya hemos encontrado la solución, que funciona, es fácil de montar y te da una satisfacción enorme.
Para empezar hay que conseguir estacas de un metro y hacerles punta con un hacha pequeña. Lo siguiente es ponerlas en el suelo a 50 cms la una de la otra y no queda más que ir tejiendo ramas entre los postes. No hay cosa más fácil.








